Escuela de Arte en Ginebra

Escuela de arte en el parque de Mon Respos

La Arquitectura en el paisaje. Escuela de Arte en un parque urbano

Proyecto

Año: 2013


El parque ubicado en la ciudad de Ginebra (Suiza), se encuentra en un punto de relevancia urbana pues es en él se encuentran el eje universitario donde se sitúan las sedes de las principales universidades de la ciudad que recorren la Avenida de Francia y el recorrido de los Parques Nacionales, que liga y concatena una serie de parques urbanos públicos donde se sitúan edificios de carácter internacional.

El parque de Mon Repos es tanto un lugar de encuentro y reposo junto al Lago como un eje principal de recorridos, en él se establecen una serie de intercambios y flujos peatonales de gran relevancia y de necesario estudio y cuidado.

La propuesta consiste en la Reactivación del Parque de Mon Repos en el que se plantea  la creación de una Escuela de Arte como remate de la zona universitaria y como nexo de unión con el recorrido de los Parques Nacionales que empieza en ese lugar.

Los diferentes paseos y caminos del parque producen en el visitante unas experiencias sensoriales únicas y diferentes cada vez, posición que ha querido ponerse de manifiesto en el proyecto.

La construcción de la arquitectura con el tiempo decae. Se ensucia, sus materiales se desgastan o pasan de moda. Con la naturaleza ocurre al revés. Un parque de quince años es mucho mejor que uno de un año. Los árboles han crecido, aparecen los espacios y sombras. Por lo mismo, la creciente importancia de la vegetación sobre la arquitectura la mantiene vigente, joven y cambiante según las estaciones del año.

La estimulación de los sentidos tienen lugar tanto en la percepción del proyecto como elemento encajado en la naturaleza, pasando a formar parte de ella, generando recorridos y secuencias espaciales tanto en el exterior como en el interior, donde una nueva experiencia sorprende al visitante.

Podemos decir que la propuesta se presenta ante la ciudad con una imagen única y que sin embargo esconde en su interior una complejidad de situaciones, de dimensión, escala y materialidad. Una pieza abierta dotada de diversas entradas desde el exterior, vinculadas por conexiones y recorridos secuenciales y formando parte del conjunto del parque.

La labor arquitectónica, considerada como un permanente ejercicio de “prueba y error” y chequeada en la práctica de su construcción y uso, da confianza y continuidad a las búsquedas arquitectónicas. Se avanza según los resultados empíricos de cada obra. Es una “búsqueda paciente”, aludiendo a Le Corbusier.