Cultivos de Energía

Madrid Renove. Cultivos de Energía

Concurso para la rehabilitación de un bloque de viviendas para adaptarlo a un consumo energético cero

Coautor: Vanessa Chamizo Corbacho (Arquitecto)

Año: 2014

En el año 2014 el Colegio de Arquitectos de Madrid a través de Madrid Think Tank organiza una serie de concursos dirigidos a replantearse las ideas de sostenibilidad y rehabilitación. En este caso se trataba de adaptar un edificio adyacente a Madrid Rio para que mediante una intervención en sus fachadas, se lograse obtener mejoras energéticas considerables. Nuestros planteamientos se mueven en torno a esos criterios.

Debido a las condiciones climáticas de nuestra ciudad cada cierto tiempo se produce el fenómeno de la proliferación de microalgas que tiñen de verde el río Manzanares. Nos posicionamos pues ante este fenómeno natural y tratamos de utilizar todos los elementos positivos que obtenemos de este hecho, potenciando y mejorando sus cualidades.

Se plantea la colocación de una fachada biorreactiva de microalgas compuesta  de paneles de policarbonato conectados a una red de circulación de agua y a unos mecanismos automatizados situados en el cuarto de calderas del edificio, como sistema de aislamiento y apoyo a la producción de calefacción del edificio para así disminuir la huella ecológica y el impacto ambiental del edificio en el entorno.

Estos paneles consisten en tanques llenos de agua. En ellos se criarán miles de microalgas de la especie Chlorella (alga común en el río Manzanares); utilizarán el agua a 40 ºC como medio de vida y se alimentarán de CO2 y luz, siguiendo el proceso de la fotosíntesis.

Por un lado, la parte del espectro solar que no absorbe la planta para su desarrollo calienta el agua. Ese mismo calor, que podría suponer un peligro para la supervivencia de las algas, se reutiliza para cubrir las necesidades térmicas del circuito de calefacción.  Mientras, la biomasa producida se almacena en un tanque dentro del edificio y se transforma, a través de un proceso hidrotérmico, en metano. Este calor generado alimentará la bomba de calor del edificio, conviertiéndose en el sistema principal de producción de calefacción de forma que se reduce a cero el consumo de gas. Este proceso convierte el edificio en autosuficiente y los excedentes generados pueden ser cedidos a los edificios colindantes, generando así una red de calefacción gratuita, de alta eficiencia y de impacto nulo.