Cómo hacer tu propio castillo de arena

Cómo hacer tu propio castillo de arena

Categoría: Blog del Arquitecto

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A raíz del artículo publicado en The Guardian en el que el arquitecto Renzo Piano explica cómo construir el mejor castillo de arena posible en la playa (http://www.theguardian.com/lifeandstyle/2015/jul/14/sandcastle-beach-renzo-piano-shard-architect-build) me planteo esta entrada en el blog para tratar sobre las cosas efímeras.

La arquitectura efímera es algo que siempre ha estado acompañando al hombre a lo largo de la Historia. Desde las construcciones de las viviendas de los pueblos trashumantes que hoy en día aún pueden verse en las estepas de Mongolia y por ende en los documentales de la 2, hasta las construcciones escenográficas y las grandilocuentes obras reflejo de la técnica para las celebraciones de nuestras plazas y pueblos.

Hoy en día lo efímero y la arquitectura tienen más que ver con lo transversal, ahora que todo es transversal y participativo las obras efímeras adquieren relevancia y muestran el carácter de la sociedad.

El pasado domingo en mi pueblo, da igual cual sea pues todos los pueblos son el de uno mismo, se llevó a cabo una actividad promovida por el ayuntamiento junto a una serie de jóvenes con iniciativa y ganas de participar, en la que en origen se planteaba que las paredes del nuevo pasaje que comunica la plaza con el aparcamiento municipal (algún día hablaremos sobre las conexiones y circulaciones que responden a iniciativas políticas y no a necesidades de flujo y tránsito) se decoraran con graffitis y sprays en una única tarde de aerosol.

Queda fuera de mi intención entrar a valorar el gusto y el decoro de estas pintadas pues no es mi objetivo, sino valorar la participación, el movimiento ciudadano que estas iniciativas reflejan y cómo esto influye y modifica el aspecto de nuestras ciudades.

La arquitectura bebe un poco de estas iniciativas, pues no es un elemento estático, no es nuestra función generar seres inertes y masas inmodificables que permanezcan inalterables, los edificios deberían ser organismos vivos que recojan las influencias de sus habitantes y que a su vez influyan en la sociedad. Seres cambiantes capaces de recoger el testigo que la Historia y las historias les dejan.

No debemos tener miedo a que nuestras ciudades y nuestro entorno cambie, pero sí debemos ser conscientes de la importancia de nuestras decisiones como arquitectos. Con la serenidad que nos dan nuestros conocimientos tenemos que ser capaces de saber huir de las modas y los artificios y hacer una arquitectura serena y tranquila que sepa adaptarse, que sepa convivir con las cosas que cambian.

porque las cosas, como la arquitectura, están planteadas para no perdurar, para que puedan mutar y para que no tengamos miedo a ese cambio, como indica Piano al final de su entrevista: “A continuación, pon en el castillo de arena una banderita o cualquier otra cosa que puedas encontrar, sólo para hacerlo visible a la gente que va corriendo por la playa. Vete a casa y no mires atrás.”


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